Nota Editorial: Productividad vs. deseo

“En el régimen neoliberal de la autoexplotación uno dirige la agresión hacia sí mismo.
Esta autoagresividad no convierte al explotado en revolucionario, sino en depresivo” .
Byung – Chul Han

Productividad vs. deseo

El protagonista de esta época es el sujeto del rendimiento y de la productividad, quien se explota a sí mismo de forma voluntaria, empujado por un discurso social. 

Los significantes de la época: producir, aprovechar, crecer, avanzar, que construyen el ideal social ordenan un patrón a seguir dividiéndolo en dos bandos: ser explotado o ser su propio explotador. En ninguno de los dos bandos está presente el deseo, son solo formas de estar en el engranaje social. 

Se espera que el sujeto sea dueño de su tiempo, emprendedor, su propio jefe, tiene además a su alcance todas la herramientas posibles para hacerlo: información, videos, tutoriales, inteligencia artificial. Por tanto, el  deber ser se fundamenta en las premisas: “si quieres, puedes”, “No necesitas a nadie para alcanzar tus metas.”  

El empuje a la productividad hace que se nuble el reconocimiento del propio cuerpo.

Esto genera un borramiento de lo propio, de las necesidades y particularidades de cada uno. La autoexigencia de estar bien para producir, elimina toda posibilidad de pausa, de descanso, de reflexión.  

¿De qué me enfermo? 

 Sufrir por no ser autónomo, ser trabajador “dependiente”, ser auto esclavizado o no cumplir con ninguna de las demandas imperantes.

La salud también ha tomado un lugar de imperativo: hay que estar sano física y mentalmente; monitorear los síntomas, prevenirlos y callarlos. Las políticas sociales y de salud pública asociados a determinados diagnósticos buscan como hacer para que estas personas sigan siendo productivas a pesar del diagnóstico. 

Dentro de este engranaje nos preguntamos: ¿cómo recuperar algo de lo propio? Poder localizar lo que está más allá de esa gran rueda, poner a funcionar nuestro deseo, sin quedar por fuera del discurso social. 

Desde Café Subjetivo nos orientamos por el deseo de transmitir algo más allá de las estadísticas y el alcance. 

El material publicado es un producto inédito que no apunta a la reproducción ni a la repetición. Es un producto que no es mercancía, sino producto de algo que se pensó, se sintió, que se elaboró.  

Entonces, ¿cuál sería nuestra brújula?

La orientación por el deseo:

Nuestro deseo,

nuestro tiempo,

impregnado con un aroma a café,

no cualquier café, 

un Café Subjetivo. 

Mariana y Oriana

5 comentarios sobre “Nota Editorial: Productividad vs. deseo”

  1. La verdad mucha de las cosas que leo últimamente llegan en el momento justo, para decirme algo de mi realidad y ayudarme a visualizar las cosas con una diferente perspectiva y está es una de ellas, gracias chicas continúen haciendo esto que las mueve que y que el resultado es genial para quienes nos tomamos el tiempo de leerlo

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